Superación Personal

SUPERAR LAS CRISIS A TRAVÉS DE LA RENOVACIÓN EMOCIONAL

La renovación emocional es un proceso que comienza por nuestra sanación, ya que, si no hay sanación emocional, la renovación es casi imposible. Para esto se debe estar consciente de nuestras cuatro emociones básicas que son: alegría, rabia, miedo y tristeza.

¿Por qué surge la necesidad de renovarse emocionalmente?

Si atravesás situaciones estresantes, es común que en tu mente se acumulen los deseos de cambio. En esos momentos generalmente, podés llegar a sentir un agotamiento de tu energía física y mental.

El problema es que tenés la intención de salir de esa situación, pero algo te lo impide.  No sabés con exactitud qué es lo que te estanca, pero de lo que sí sos consciente, es de que lo que estás viviendo te provoca miedo, angustia y ansiedad por no hallar una salida.

En el momento en el que tenés la necesidad de encontrar un camino abierto y en el cual reconocés que las emociones están dominando tu vida, es cuando debés sanar y hacer una renovación emocional para resurgir.

El pensamiento y las emociones

El pensamiento genera la emoción, de manera que para renovarte emocionalmente debes renovar tus pensamientos.

Este proceso comienza, en primer lugar, por una decisión. Una vez que tomes la decisión de sanar y abrirte a este nuevo proceso, existen muchas formas de redireccionar tus pensamientos generadores de esas emociones que te estancan.

En segundo lugar, debés estar alerta para que el pensamiento generador de emoción sea positivo. La idea es que dejes atrás los pensamientos generadores de emociones negativas. Eso implica que debés tener la disciplina de revisar tus ideas con frecuencia durante el día, de manera de que ellas no se implanten en tu cotidianidad.

Beneficios de la renovación emocional

  • Sustituís emociones disfuncionales por otras más saludables que te permiten continuar tu crecimiento personal.
  • Rompés hábitos de pensamiento y conductas dañinas con los que estás familiarizada (y seguramente te sentís cómoda).
  • Impactás positivamente a quienes te rodean.
  • Desechás de manera automática lo que te estanca.
  • Encontrás con mayor facilidad soluciones a las situaciones que te estresan.

¿Cómo identificar si tus emociones bloquean tu desarrollo?

  • Vienen a tu mente repetidamente el recuerdo de errores pasados.
  • No podés despegarte de personas que te hicieron o hacen daño.
  • Sentís que te estás desgastando al estar repasando todos los resentimientos que traes arrastrando.
  • Sentís que tus culpas son más grandes que tus aciertos.

Si lo que querés es sanar y hacer una renovación estructural, entonces necesitás hacer cambios que te llenen de energía positiva, que te hagan sentir y disfrutar la vida. Cambios en donde puedas tener la seguridad de que sos dueña de tu estado emocional y que te enseñen cómo enfrentar las situaciones estresantes que se presentan en tu vida diaria.

En vos está el poder y la fortaleza interior para poner en marcha un plan de acción y empezar un nuevo ciclo en tu vida.

Tips para iniciar el proceso

  1. No te niegues la oportunidad de buscar soluciones.
  2. Descargá lo que no te sirve (emocionalmente hablando).
  3. Aprendé de tus propias experiencias.
  4. No te quedes en el atasco con actitudes que sabés que están limitando tu crecimiento.
  5. No cargues con depresiones, tristezas o rabias.

Plan de acción para la renovación emocional

Para iniciar hacé una depuración total de lo que te rodea y que sabés te está robando energía y te está haciendo daño, ya sean personas o cosas nocivas. No te refugies en tus estados negativos y no permitas que las preocupaciones rijan tu vida.

Sé que no es fácil, por ello te preparé unos pasos para que atravieses el proceso cada día y te mantengas la motivación para continuar.

1. Vaciá tu mente

Al levantarte, lo primero que vas a hacer es un inventario de lo que tenés en tu mente, así como si fuera tu closet, cuando piensas qué te vas a poner, qué vas a regalar, qué ya no te sirve, etc. de la misma forma hacelo con tus pensamientos.

2. Volvete consciente de tus emociones

Evaluá y clasificá tus emociones. Primero calmá y luego eliminá las que sabés que te están molestando.

3. Aclará tus resentimientos

Hacé una lista de los resentimientos que tenés, y analiza qué o quién los ocasionó; es posible que ya ni te acuerdes cuál fue el motivo y así le restes importancia. Tené en claro qué es exactamente lo que te molesta, porque puede ser que estés enojada con vos misma y no lo hayas notado.

4. Creá nuevos hábitos

Convertí en hábito llenarte de sentimientos y pensamientos positivos. Está comprobado que el cerebro reconoce todos los recuerdos como si los estuvieras viviendo en el presente. Así que recordá tus mejores vacaciones, tus momentos más felices, tus éxitos, etc.

5. Visualizá

Imaginá que ponés en una de tus manos tu mejor momento, el que sea, cerrá la mano, visualizá que estás atrapando esos instantes de felicidad, y llévala a tu corazón. Tu cerebro reconocerá inmediatamente el sentimiento y cambiará de forma automática tu estado de ánimo.

Tomalo como un ejercicio diario para tu mente y cerebro, date el tiempo suficiente, solo necesitás algunos minutos al día. Estos pasos te van a ayudar a descubrir y ordenar tus pensamientos y tus emociones.

No tengas miedo de aceptarlas cualquiera que sean, porque al hacerlo estás modificando el patrón de conducta que habías tenido y que te estaban impidiendo sanar, crecer y renovarte para florecer.

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